Me siento vacía.
Con su entrada, tu ser palpitante
se ha llevado toda mi sangre.
Nada fluye en mi herida.
El dolor es seco,
de las lágrimas sólo queda su gusto salado.
Me siento confusa.
Sin destino, mis ojos perdidos
no encuentran motivos, (para encontrarse).
Mi gravedad te repele.
Su atracción inerte,
de la hoguera sólo queda el humo disipándose.
La historia no miente.
Descubierta, ya nadie visita
la cueva de las (mil) maravillas.
En el lago no hay sed,
(los hambrientos no comen a la hora del banquete).
Nuestro amor se ha roto,
de lo eterno sólo queda un dulce recuerdo.
El brillo se percibe al primer vistazo.
Los murmullos te aclaran
lo que no alcanzaste a escuchar en mis gritos.
El aire se nota en su ausencia.
El infame no advierte
del silencio que avisa de la falta de palabras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario